Néstor Kirchner 1950-2010

Néstor Kirchner

La muerte de Néstor Kirchner nos tomó por sorpresa a todos, pero me atrevería a pensar que al único que no sorprendió fué a él. Hacía unos pocos días había sido operado de urgencia por un problema cardiovascular que ya lo venía afectando para mal en varias oportunidades desde finales del 2009.

Pero decía que NK no debió sorprenderse ya que debido a su enfermedad, las crónicas cuentan que los médicos que lo atendieron “desaconsejaron” que continúe con su ritmo de actividades y ocupaciones.

Dudo que haya deseado la muerte, pero creo que terminó sus días subestimando las advertencias que le daban, enfráscándose en el furor de la arena política con temas pendientes dentro de su partido, el gobierno y con la oposición.

Mucho se dijo en los medios de comunicación desde que se supo la noticia, una mañana de feriado por el Censo, y hasta ahora mismo casi 34 hs. después hubo que rellenar transmisiones con imágenes fijas, reseñas de su gobierno y su historia militante, editoriales y columnas de opinión, pero de toda la saraza rescate varias cosas:

  • Kirchner fué un animal político. Esta expresión puede parecer desafortunada, pero más allá de la malicia encubierta, refiere a un militante FULLTIME-TODOTERRENO que no entendía de claudicaciones, obstáculos de tibios o toma de prisioneros para lograr marcos de negociaciones.
  • Un verdadero apasionado y defensor de sus ideales, pero con escaso margen de maniobra. La figura que me viene a la mente es la de un tren lanzado a velocidad, que es difícil de detener y más de cambiar de rumbo, sin provocar un desastre.
  • El mejor presidente de los últimos 50 años. Claramente una valoración tomada desde la emoción y el momento. Adherir a esto sería desconocer por lo menos la primera parte de nuestra recuperada democracia.
  • Alguien que logró recuperar la política para la gente. Ahí voy a coincidir, ya que la juventud en particular y la sociedad en general había tomado distancia de la mal llamada “clase politica”, cayendo en la tentación de pensar un país sin Estado, sin partidos políticos como había impulsado Carlos Menem en los noventa, pero sin olvidar que el fué herramienta de aquel engranaje. En su presidencia kirchner supo recomponer este error, quiero pensar que desde la honestidad intelectual de haber puesto en funcionamiento sus ideales, pero embebido de un estilo poco democrático.

La manifestación de miles y miles de argentinos que se acercaron a darle un último adiós, me obliga a pensar a NK desde otra mirada, desde la de quién obtuvo otra oportunidad de conseguir un trabajo, vía recuperación económica mediante, de quién recuperó la confianza a la hora de votar, de quién encontró una manera de alcanzar sus modestas ambiciones materiales y personales. Esas personas lamentaron sinceramente la pérdida del líder.

Para finalizar, me parece apropiado mirar para adelante y pensar la Argentina que viene. Más alla de las valoraciones, que SIEMPRE son subjetivas, murió un ex Presidente elegido por los argentinos, y desde ahí mis respetos hacia su esposa la Presidenta de la nación y su familia, que han perdido un esposo y un padre.

De yapa les dejo una nota escrita por Alejandro Borestein sobre la Muerte de Kirchner


Q.E.P.D por Alejandro Borenztein

Quiero aclarar que voy a escribir con las entrañas y que lo que voy a decir no es políticamente correcto. Es lo que siento y lo que alcanzo a razonar.

No voy a cambiar ahora mi punto de vista sobre NK.

Lo que pensaba el 26/10 lo sigo pensando hoy.

El tipo no me gustaba y por lo tanto sigue sin gustarme.

Que se haya muerto no agrega nada a la figura del sujeto.

Se murió, punto.  Como nos vamos a morir todos.

Una muerte repentina no lo hace mejor.

No se murió Martin Luther King, ni Gandhi, ni la Madre Teresa.

Se murió un tipo que hizo de su vida política un enfrentamiento constante, que favoreció y estimuló las antinomias, que llenó de bronca, malos modos, desprecio, y falta de educación la sociedad argentina.

Se murió un tipo que se autodenominó como de la juventud revolucionaria y que en 1976 se escapó al sur ante el ruido del primer petardo, y fue amigo  de los militares torturadores.

Se murió un tipo que se autoerigió como el defensor único de los derechos humanos, ignorando todo lo hecho por otros gobiernos, y al que nunca ante  se le había conocido militancia social.

Se murió un tipo que cuando ardían los cuerpos de 200 personas en Cromagnon se escapó a refugiarse en su guarida sureña y que no apareció por la capital  hasta tres días después.

Se murió un tipo que acrecentó su fortuna en 55 millones de dólares en dos  años y que hizo desaparecer 500 millones de dólares.

Se murió un tipo que se agarró el testículo izquierdo cuando nombraron a un  ex presidente en el congreso, dando muestras de su fascinante educación y que después negoció con el mismo ex presidente su voto en el senado.

Se murió un tipo que, lamentablemente, mostró lo peor de la sociedad en  cuanto al respeto por el otro.

Se murió un tipo que a un porcentaje importante de la sociedad nunca respetó.

A la que siempre hostigó. Y no hablo de los que tienen guita, ellos se defienden solos. Me estoy refiriendo a los que simplemente no pensábamos como él

Se murió un tipo que nunca debatió ideas. Que su forma de ejercer la política era tirar a la banquina al que no pensaba igual.

Se murió un tipo que no respetaba, al que no compartía su opinión.

Más cuando se trata de gente que ha influido o influye en las vidas de la  gente común como nosotros, como son los políticos.

No me puse a llorar cuando me enteré, pero la verdad es que tampoco me  entristecí.

No me conmueve ver a su esposa al lado del féretro, ni a Hebe de Bonafini llorar.

Se murió un tipo que a mí no me gustó nunca, a pesar que en algunos o muchos casos he estado de acuerdo con lo que hacía. Pero no cómo lo hacía.

No estoy feliz, ni triste.

Alejandro Borenztein

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