Hablemos de Política y Antipolítica

tachoLamento profundamente escribir esta entrada, pero hacerlo es el síntoma de un problema que tenemos como sociedad y a los problemas se los encara, no se los deja pasar para vivir cómodo.

Ser argentino es tener el cuero castigado e impermeable a muchas cosas. Pero no sólo rechazamos sin pensar lo que nos satura e incomoda, sino que lo hacemos con cosas que quizás no deberíamos, como la política.

Y es que la política nos rodea, nos atraviesa y nos da forma y sustento (OIA como La Fuerza) ya que las leyes, los gobiernos, nuestro modo de vida, esa rutina que odias muchas veces, la educación que reciben tus hijos, los suministros con los que te alimentas, vestís, calefaccionas, TODAS estas y por supuesto muchas cosas más, son políticas que se llevan adelante y que son invisibles al ritmo cotidiano.

En una oportunidad leí una frase que me pareció acertada: “Un buen gobierno es como un motor nuevo, cuando menos ruido hace es porque mejor funciona”

Sergio KarakachoffTambién existen los militantes políticos, que al decir de un ejemplo entre militantes como fué Sergio Karakachoff, definió: “Un militante no es un héroe. Simplemente quiere vivir. Simplemente no se conforma con aceptar que otros han decidido ya su vida, su futuro, sus módicas ambiciones y su muerte”

taller

Son quienes con este tipo de ideales, se meten en las villas y dan una mano en la educación y formación de chicos de primaria para que no se caigan del sistema educativo por malas notas o por abandono de las obligaciones de sus padres, o les dan en comedores raciones de comida a familias enteras para que no caigan en la desnutrición, o buscan incentivarlos mediante pequeños oficios como costureros comunitarios, a que tengan un sustento que les permita salir de la marginalidad del abandono de un estado que les da la espalda y una sociedad paqueta que se piensa que detrás de la culpa de dar una moneda en un semáforo o pagar un café con leche en un bar, “hago algo por esos chicos”

Además y de un tiempo a esta parte, con la violencia asesina de las bandas narcos en cualquier esquina y las redes de dealers metiendo droga en cualquier lugar, que un pibe fuera de la clase media llegue entero a la juventud, resulta que es un hallazgo y un logro.

Y finalmente están las instituciones, que son las herramientas que hacen posible que todas estas y muchas cosas más sean reales para todos.

Cuando menciono instituciones, menciono a las del estado, Municipal, nacional y provincial, sus ámbitos parlamentarios, la justicia, pero también a los partidos políticos, las ONG, las cooperadoras escolares, las iglesias, las vecinales, los clubes de barrio y cualquier ámbito en donde haya una persona que trabaje o lo haga ad honorem dispuesta a dar su esfuerzo en pos de un beneficio a un tercero que necesita algo.

TODO ESTO ES LA POLÍTICA.

Entonces ¿qué es la antipolítica?

La antipolítica a mi modo de ver, es una actitud irresponsable de mezclar la política, con algunos políticos.

Los políticos son personas que como mencionara anteriormente dedican su esfuerzo en pos de un beneficio a un tercero que necesita algo, haciéndolo desde una institución oficial.

Pero no todos los políticos son honestos probos y ejemplares a la hora de ejercer semejante responsabilidad.

Están, como todos sabemos, quienes se enriquecen en la función pública, quienes se corrompen y no sólo por dinero, por poder o por satisfacción personal, en detrimento de su razón de ser, que es el servicio público.

Los malos políticos son como los malos abogados, los malos futbolistas, las malas peluqueras, los malos profesores, las malas asistentes sociales, en fin ¿se entiende la idea? Sólo son mala gente.

Pero el dato que nosotros ignoramos, por desinterés o comodidad es que los malos políticos existen, porque nosotros permitimos que existan.

Al decir de Albert Eintein: “El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.” Y les remato el concepto con esta otra: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.” 

¿A donde vamos con todo esto?

Cuando alguien condena a La Política, por los males o desastres que genere un político, condena, nigunea, genera descrédito y finalmente ataca mortalmente a quienes si son buenos políticos, profesores, intendentes, médicos, policias, etc.

Porque la política y el Estado (gracias a Dios) ya no están separados como en otras épocas y si un pibe va a la escuela y recibe su plato de comida y juega a la tarde a la pelota en un club de su barrio después de hacer la tarea con voluntarios o militantes mientras tomaba la leche, por un corrupto o un inútil o un soberbio o simplemente un hijo de puta, todos no tienen que pagar los platos rotos.

Cada dos años mas o menos, votamos, y es la oportunidad de revalidar nuestra confianza o condenar una acción de gobierno de quienes necesitan nuestro apoyo con el voto, para llegar a un cargo o continuar en el mismo.

El único compromiso que hace falta es que cada uno vote responsablemente de acuerdo a su criterio y conciencia, mientras se preserva lo bueno de un gobierno y se observa lo que hay que cambiar desde una crítica constructiva y responsable ya sea desde el llano, un medio de comunicación o un espacio de gestión.

De no ser así, estaremos condenando y condenándonos a repetir en un círculo vicioso, viejos errores que ya nos complicaron la vida a todo un país, simplemente por pensar todo esto no sirve para nada y seguir mirando a Rial o preguntarnos cuando vuelve Tinelli.

1 Comentario

  • Cuanta verdad!! Sabes que estoy en politica porque tengo los mismos ideales que vos, pienso y siento que la militancia es eso. Lamentablemente hay malos politicos, malos militantes, y una sociedad con mucho desinteres.
    Los medios de comunicacion son parte del juego de los apoliticos.
    Me encanto el post.

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