sep 26, 2012 - En primera persona    1 Comentario

Dijeron que van por todo, pero si nos quitan la libertad, no nos quedará nada

* El relato que ha impuesto el gobierno desde su política de deformar la realidad a su antojo, como los números de INDEC, han derivado en situaciones por lo menos alarmantes en un contexto de un estado democrático con el imperio de la Ley y el derecho ante todo.

Pero la primer alarma se encendió el 20 de Junio pasado, cuando en Rosario y ante el asombro de los millones de argentinos que veíamos el acto en el Monumento a la Bandera, la presidenta sin ningún disimulo y con una clara intención de que sea visto en directo y dirigiéndose a las filas de La Cámpora, se leyó perfectamente en sus labios la frase “VAMOS POR TODO” como una señal esperada en un plan pergeniado con anticipación.

Y fué así nomás. Pronto se supo del negociado con la imprenta Ciccone donde está involucrado como nunca, grosera e impunemente un VicePresidente de la Nación.

Tan involucrado está Boudou, que para encubrir pruebas y tapar el asunto, se expropió la empresa que no sólo no sirve para el propósito de imprimir billetes sino que además costó al estado un dineral.

Luego en Cadena Nacional, la Presidenta en persona se encargó de amendrentar a un empresario inmobiliario utilizando su situación de deudas fiscales con la AFIP ya en un descarado recurso de apriete y de señal ejemplificadora. “el que no este de acuerdo y actúe distinto a nuestros deseos, sufrirá las consecuencias”.

La embestida continuó con el cepo cambiario impidiendo primero ahorrar, luego limitando la posibilidad de comprar dólares para efectuar viajes, anteponiendo para esto innumerables trabas burocráticas con la AFIP.

Las trabas desde la Secretaría de Comercio, para obtener bienes y servicios importados a manos del inefable Guillermo Moreno limitan día a día nuestra libertad de elegir, decidir y finalmente vivir como nosotros queremos.

Finalmente y si ese VAMOS POR TODO no fuera suficiente, ya hicieron rodar la idea de la reforma constitucional para permitir entre otras cosas la RE RE ELECCIÓN por un nuevo mandato presidencial, cerrando así el cerco a la idea de un cambio en el futuro.

Y esta es la cuestión de fondo. Van por nuestra Libertad.

Muchos han caído en el canto de sirena de un “bienestar económico” en el que una gran parte de la población está subsidiada con planes sociales y beneficios fiscales de una nueva burguesía desarrollada al amparo del sello “Nacional y Popular”, pero han resignado derechos en pos de esta bonanza.

Pero muchos se manifestaron hace unos días en una multitudinaria marcha/cacerolazo, miles, cientos de miles a lo largo de todo el país, en las principales ciudades y en las localidades más chicas, los argentinos demostraron que no todos estamos de acuerdo complacientemente con lo que la presidenta y su gobierno están llevando adelante.

Personalmente no coincido con la metodología del cacerolazo, ya que como militante creo en la participación de la gente claro, pero de un modo en el que esa participación se organice y busque un sentido de transformación social y política y no sólo sea una expresión de un descontento puntual. No obstante, es una manifestación válida de la sociedad y, al igual que el mensaje de las urnas, es de necios no escuchar el contenido de una protesta .

Pero es justamente la libertad el bien más preciado que tenemos y es por lo que hoy el radicalismo debería luchar.

La bandera de la libertad ha sido desde la Revolución del Parque un valor fundamental de nuestro ideario. Y es la Libertad la que la presidente y su gobierno nos quiere robar, bah otra cosa más que nos han robado, la última quizás.

Es esa Libertad la que debemos defender y por la que debemos luchar y militar. Y hacerlo implica ser muy claros con nuestros conciudadanos. El radicalismo no actuará como este gobierno de déspotas que lo único que pretenden es servirse del Estado y perpetuarse en el poder para seguir haciéndolo,

De nada sirve un “temporal bienestar económico” si el costo es ceder a la sumisión de los despóticos decires de un gobierno que podrá haber sido legitimado en una elección por los votos, pero de democrático y republicano poco y nada tiene.

Adrián Florenza – DNI 21.946.463

*Entrada publicada en www.ucr-rosario.org.ar como Nota de Opinión

1 Comentario

  • Ver cuando ella en el discurso dijo: “vamos por todo!”, es indignante. Siento que no hemos aprendido nada, los argentinos, de todo lo que vivimos en los 70. Acaso esas muertes fueron en vano?. La violencia nos llevó a tener hoy desaparecidos.
    Yo hace 24 años veo al peronismo gobernando, y no veo que mi país crezca, ni veo abrir fábricas, al contrario el peronismo las ha cerrado. No veo escuelas, porque la ley de educación del peronismo (Menem), destrozó la educación. No veo hospitales, es más están en un estado calamitoso, ni hablar de nuestros investigadores del Pasteur que tuvieron que irse por no tener insumos.
    Hoy me hablan de un país que yo no veo, y juro que camino y busco esa Argentina que ella describe, pero …no la encuentro.
    Me hablan de inclusión, y cada día veo más villas y chicos víctimas del paco, de la delincuencia, etc.
    Cómo es posible que en un país donde estamos “creciendo” aumenten las villas, la droga, la delincuencia ? Si según la presidenta, hay más fuentes de trabajo, más clase media, más todo.
    Siento que estamos frente a la antigua Roma, en donde Nerón tocaba la lira, mientras se incendiaba todo.
    Abrazos

¿Tenés algo que decir? Vamos, animate y dejá tu comentario!