Cuando se gobierna desde la mentira, perdemos todos

Hace unos días se conoció el dictamen técnico final sobre las pruebas de ADN en el caso de los hijos de la señora Noble Herrera y la disputa que el Gobierno Nacional, a modo de cruzada, emprendiera por la identidad de sus hijos adoptivos.

Los resultados, como ya se conocen, dieron negativo en una larga secuencia de análisis y entrecruzamiento de los datos con el Banco Nacional de Datos Genéticos, que guarda muestras de información de miles de desaparecidos y con las que se busca restituir la identidad perdida a quienes fueron apropiados durante la dictadura militar.

Hasta aquí los hechos.

Lo complicado de este asunto, más allá de las posiciones en las que el Gobierno de Cristina Fernández y el Grupo Clarín tienen una verdadera guerra abierta donde la sociedad ha quedado en el fuego cruzado, es como se ha utilizado una causa nacional, como es la de la memoria,  la lucha por los DDHH y la restauración de los niños apropiados a sus familias legítimas, como parte de un arsenal con el que se combate desde la última noticia en los medios o desde la última cadena nacional.

La presidenta y su gobierno, deberían evitar bastardear un tema tan sensible, utilizándolo como parte de la agenda oficial, así como las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo no deberían caer en la sutil trampa de ser útiles a un modelo, que evidentemente las contiene, pero que se embandera en su causa para beneficio propio por sobre el de el conjunto de la sociedad argentina.

3 Comentarios

  • Totalmente de acuerdo, considero que todo lo sucedido en la época oscura de la represión es algo muy sensible a todos los argentina, mas allá de una bandera política o un grupo económico. Lo triste es que este gobiernos utilice estos, entre otros recursos, para intentar lastimar a su “enemigo”.

    El representante de un pueblo tiene el deber justamente de representar, valga la redundancia, a aquellos que los votaron pero también a los que no lo hicieron, a aquellos que los siguen y también a quienes no lo hacen, porque de eso se trata la democracia representativa.

    Pero en este país la guerra contra todos lo que no pensamos igual lleva al gobierno de turno, no solo a incumplir sus principal responsabilidad sino también a la utilización de cualquier medio con la finalidad de destruir, censurar o lastimar, incluso aunque esas armas sean cuestiones tan caras a los sentimientos de este pueblo como lo es la desparición y muerte de tantas personas.

    • Avatar de Adrian Florenza

      Paola, gracias por tu comentario.

      Voy a coincidir plenamente con vos, y me quedo con el párrafo en el que hablas de la representación.

      Es gracioso como la dialéctica y los hechos están TAN alejados, ya que en las tradicionales cadenas nacionales de nuestra presidenta, la locutora se encarga enfáticamente de aclarar que es la Presidenta de los 40 millones de argentinos, y después #ELLA abre la boca y la embarra.

      En fin, por la negativa, nuestro pueblo tiene el gobierno que se merece, por la positiva, salimos de cosas peores, como no vamos a salir de esto…

      SLDs

  • Adrián excelente post. Cuesta entender cómo se puede convertir en rehenes políticos a los ciudadanos. Clarín y el gobierno han logrado eso, convertir en rehenes a todos, y lo peor es que la finalidad es el poder.
    Se ha usado y abusado de una causa como la memoria, para pujar políticamente.
    Yo no sé que es peor, si ella haciendo lo que hace, o el pueblo que la vota y conciente de ésta forma sus aberrantes actos, poniendo en peligro algo que nos ha costado tanto conseguir…la verdadera democracia.

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